Conseguir el capital necesario  para desarrollar tu  idea de negocio o bien para mejorarla es uno de los grandes retos del  emprendedor, y sobre todo en los tiempos que corren, cuando los bancos son más exigentes a lo hora de aprobar un crédito. Conseguir  dinero para tu negocio o capital es una tarea que requiere perspicacia y que no debemos tomar a la ligera.

Hay varias formas que hay que tomar en cuenta al momento de buscar dinero para tus proyectos de negocios, vamos a conocer y analizar para elegir la que más te convenga.

–  Ahorros personales: probablemente la fuente de capital más saludable que existe ya que esta basada en el ahorro que durante algún tiempo has realizado. El riesgo es mínimo porque el capital es 100% de tu propiedad.  Además, no hay intereses ni compromisos de pago a terceros de ninguna clase.

– Financiamiento de terceras personas (amigos o familiares): esta es una fuente de capital bastante recomendable porque esta basada en la buena reputación que tu familia y amigos tienen de ti. Si has demostrado ser una persona responsable, cumplidora y decidida a alcanzar objetivos, seguramente tendrás toda la credibilidad necesaria para que algún familiar o amigo capitalista este dispuesto a ofrecerte su apoyo financiero. Desde luego, en esta segunda forma si deberás considerar la retribución de alguna ganancia por el soporte financiero brindado. El plazo recomendado es uno o 2 años para cancelar el préstamo.

– Préstamo Bancario: una opción bastante recomendable para conseguir dinero para tu negocio ya que los bancos estarán dispuestos a ofrecerte financiamiento para tus proyectos siempre que estos sean serios y estén debidamente redactados y expuestos. El pago del crédito debe estar considerado dentro de tu contabilidad y permitirte tener una utilidad que te permita crecer y desarrollarte. Otra ventaja de esta forma es que si conservas un buen record con tu banco, los créditos posteriores te serán autorizados con mayor rapidez y con tazas preferenciales.

– Tarjetas de Crédito: Utilizar tu tarjeta de crédito como fuente de financiamiento no es una opción del todo recomendable. En primer lugar porque los intereses son demasiado altos y ello aumenta el riesgo y reduce los márgenes de utilidad. Utilizar una tarjeta puede ser una alternativa para una emergencia en caso de necesitar un equipo especializado para un trabajo que lo requiera y que representa una inversión de pronto retorno. Pero, pretender que la tarjeta sirva para la adquisición de suministros o gastos de servicios es un grave error de muchos emprendedores.

– Organizaciones de apoyo PYME: estas son organizaciones  especializadas en promover el desarrollo de las empresas pequeñas y medianas. Regularmente trabajan programas de capacitación en conjunto con el gobierno y ofrecen fuentes de financiamiento a emprendedores que demuestren tener proyectos interesantes, serios y a largo plazo. Similar a la solicitud de crédito bancario, necesitas desarrollar un documento donde se exponga la factibilidad de tu proyecto empresarial. Otra gran ventaja es que los intereses, de existir, son muy reducidos. La desventaja es que estas solicitudes son lentas y pueden prolongarse  en el tiempo más de lo esperado.

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