ser triunfador

Buscar trabajo, la mayoría de las veces, es un proceso largo que debe asumirse con optimismo, alta autoestima y mucha perseverancia.

Si alguno de estos factores falla, se pueden tomar decisiones incorrectas que impactan directamente en el resultado: no encuentro trabajo. Y al final es un “pez que se muerde la cola” porque no encontrar trabajo generalmente merma nuestra autoestima y una baja autoestima, no es buena aliada cuando buscamos trabajo. En un artículo que leí recientemente en el diario Expasion.com: “Qué hago si ya no encuentro trabajo y estoy desesperado” resumen que aunque las oportunidades se agoten, hay que ser muy activos y no desperdiciar ninguna oportunidad de contacto.

Aquí hay un ejemplo de esto:

¿Qué sensación transmite la siguiente Carta de Presentación?

“Estimado señor:

No soy un vendedor muy experimentado, pero necesito trabajo de forma perentoria, pues estoy en el paro desde hace seis meses. Yo estaba en un pequeño almacén como jefe de sección, pero la crisis lo afectó gravemente.

Desde entonces busco en vano un empleo y espero encontrarlo con ustedes.

Muy humildemente,

Francisco Rodríguez”

¿Y está?:

agenda entrevista

“Estimado señor,

Tengo 3 años de experiencia en el área de ventas, como jefa de sección de un pequeño almacén.

Debido a la crisis, mi anterior empresa redujo su personal y ahora tengo el reto de encontrar nuevos horizontes profesionales. Su empresa sin duda, es una de las organizaciones líderes en ventas y me encantaría formar parte de ella y consolidar mi carrera profesional con ustedes.

Esperando poder expresarles personalmente qué puedo aportar a la empresa, quedo a sus órdenes.

Silvia Fernández“

¿Quién creéis que tiene posibilidades de ser invitado/a a una entrevista?

No me voy a centrar en  si la segunda carta de presentación puede ser mejorada – que lo es- sino lo que quiero resaltar es que aunque la situación laboral de las dos personas es la misma, la actitud no.  La primera “ruega” a la empresa que le dé trabajo. La segunda, está en búsqueda de “retos”.

Como mencioné al principio, la actitud es crítica a la hora de buscar el trabajo. Una actitud pesimista, derrotista, como la de la primera carta,  nos elimina  del proceso de selección.

Una actitud optimista, triunfadora nos pone en una posición ventajosa respecto al resto de los candidatos y además nos permite abrir nuevos horizontes y nos permite ver oportunidades dónde posiblemente no las podríamos ver.

Recuerda: Las empresas buscan personas que sepan resolver problemas no que sean las empresas las que tengan que resolver los problemas del empleado.

Entonces, ¿cómo conseguir y mantener una actitud triunfadora durante el proceso de búsqueda de oportunidades profesionales?

Lo primero es hacer un listado (simplemente un listado) de todas las experiencias personales, académicas y profesionales –tanto buenas como malas-.

Por ejemplo:

  • Estudios universitarios.

  • Un año sin trabajar.

  • Capitán del equipo de fútbol.

  • Promoción dentro de la empresa.

  • Despido del trabajo.

  • Dominio de un idioma extranjero.

Para cada una de ellas, piensa qué es lo que has aprendido y qué habilidades has desarrollado. ¿Qué puedes sacar de positivo de cada una de estas experiencias?

Por ejemplo, un despido del trabajo. ¿Qué aprendiste de este hecho? Posiblemente, fue la oportunidad para darte cuenta de los aspectos que tenías que mejorar en el tema personal y profesional. Tal vez gracias a esta situación, comenzaste a estudiar idiomas, a aprender a tolerar la frustración, etc.

Este ejercicio es indispensable porque te ayudará a identificar tus puntos fuertes y las áreas  en las que debes desarrollarte. Además podrás transformar las experiencias “malas” en positivas. De todas las experiencias se aprende y lo importante es sacar lo mejor de ellas.  Si tienes dificultad para hacer esta lista, pide ayuda a alguien que te conozca bien.

 Al hacer esta reflexión enfócate en:

preparando entrevista
Es importante preparar cada punto de la entrevista
  1. Tus fortalezas. Da ejemplos concretos de situaciones en que has demostrado. Detalla conocimientos y habilidades.
  1. ¿Qué conocimientos y habilidades pueden ser usadas (es decir transferibles) en otros campos laborales? Especifica en qué campos y cómo las puedes usar.
  1. ¿Qué formación o experiencia te haría falta para mejorar tu perfil?

Elaborar esta lista de tus habilidades, conocimientos, aprendizajes te dará una visión amplia de lo que te hace diferente, de lo que puedes aportar a la empresa y te permitirá enfocar tu búsqueda de trabajo.

Paralelamente, requieres conocer el mercado laboral y saber hacia dónde enfocas tu búsqueda. ¿Qué sector, qué empresas, qué puestos de trabajo valoran tu perfil?

¿Qué posibilidades de éxito crees que tenga un carnicero que busca trabajo como pastelero?

Maximiza tu esfuerzo y aplica sólo a ofertas que encajan en tu perfil.

¿Has participado en algún Programa de Activación para el Empleo?

Importante:

La persona que es entrevistada para el puesto de trabajo, no es siempre  el mejor candidato. Ya que además de cumplir con el perfil es necesario saber venderse.

Debes aprender a venderte a través del CV. Pero por favor, no comiences a redactarlo si no has hecho el ejercicio que te proponemos.  Es sorprendente el poder qué éste tiene… ¡El poder del triunfo! Te puede servir como ayuda este tema: Qué hacer para que tu currículum pase el primer filtro

Ya que has descubierto todas las cosas que puedes aportar al mercado laboral, te invito a que tengas esa lista a la mano (pégala en tu habitación, llévala en tu cartera, en tu ordenador). Es importante que lo recuerdes continuamente.  Esto te mantendrá enfocado, optimista y te ayudará a perseverar en tu búsqueda.

Se dice que tanto la persona que piensa que puede y aquella que piensa que no puede, tienen razón.  La actitud y la perseverancia, claves en la búsqueda de trabajo.

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